
Cascos de Patata al Ajillo
Ingredientes
- 1 kg de patatas pequeñas o baby, cortadas por la mitad longitudinalmente
- 8 dientes de ajo frescos, laminados finamente
- 60 ml (1/4 taza) de aceite de oliva virgen extra español
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
- 1/2 cucharadita de pimentón picante o guindilla picada (opcional)
- 30 ml (2 cucharadas) de vinagre de Jerez
- 1/4 taza de perejil fresco picado finamente
- 1 cucharadita de sal en escamas
- 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
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Instrucciones
- 1
Coloca las patatas cortadas en una olla grande, cubre con agua fría salada y lleva a ebullición a fuego medio-alto. Cuece durante 8 minutos hasta que estén ligeramente tiernas y escurre bien.
- 2
Vuelve a poner las patatas escurridas en la olla vacía y sacúdela con fuerza durante 10 segundos para romper ligeramente los bordes; esto creará una textura exterior ultra crujiente al asarlas.
- 3
Precalienta el horno a 220°C. Distribuye las patatas en una bandeja de horno, riégalas con 2 cucharadas de aceite de oliva, condimenta con pimienta y la mitad de la sal, y asa durante 20 minutos hasta que estén doradas y crujientes.
- 4
Mientras se asan las patatas, calienta el aceite restante en una sartén grande o cazuela de barro a fuego medio-bajo. Añade el ajo laminado y dora suavemente durante 2-3 minutos sin que llegue a quemarse.
- 5
Retira brevemente la sartén del fuego, añade el pimentón dulce y picante para que se infusione en el aceite caliente durante 10 segundos y vierte inmediatamente el vinagre de Jerez para desglasar.
- 6
Añade las patatas asadas bien calientes directamente a la sartén con el sofrito de ajo y pimentón. Saltea a fuego medio durante 2 minutos para que absorban todo el aroma, espolvorea el perejil picado y sirve al instante con sal en escamas.
Notas
El secreto indispensable para conseguir el contraste entre un exterior crujiente y un interior tierno está en precocer las patatas y sacudirlas antes del horneado. Si no dispones de vinagre de Jerez, un vinagre de vino tinto de calidad con unas gotas de vino blanco seco funcionará perfectamente.
La historia de los Cascos de Patata al Ajillo
En la tradición de las tabernas españolas, el corte en 'cascos' se refiere a las patatas cortadas en mitades o gajos gruesos que recuerdan la forma de un yelmo o casco, ideadas para retener los jugos y salsas. Esta receta combina la elegancia de la cocina humilde con los grandes pilares gastronómicos de España: aceite de oliva virgen extra, ajo madurado al sol y el toque ahumado del pimentón de la Vera. Surgida en las cocinas populares andaluzas y castellanas, se ha consolidado como una de las tapas más queridas para acompañar un chato de vino o una cerveza bien fría.
Descubre Cascos de Patata al Ajillo
Chef Dani García
El reconocido chef marbellí Dani García destaca la importancia de cuidar las temperaturas del aceite al trabajar con ajos y pimentón para evitar matices amargos. En su relectura del recetario popular andaluz, defiende siempre el uso del vinagre de Jerez como elemento equilibrante que aporta frescura y realza el sabor terroso de la patata.
