ChefExtract
Salmón con Miel y Ajo
Inspirado por ChefExtract

Salmón con Miel y Ajo

Porciones 4Prep 5 minCocinar 18 min

Ingredientes

  • 4 filetes de salmón (170 g cada uno), con piel
  • 3 cucharadas de miel
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari
  • 4 dientes de ajo, picados finos
  • 1 cucharada de zumo de limón fresco
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon
  • ½ cucharadita de copos de guindilla (opcional)
  • Sal kosher y pimienta negra recién molida
  • Perejil fresco o cebollino, para decorar

¿Te gusta esta receta?

Guárdala en tu libro de recetas personal y cocina sin conexión en cualquier momento.

Descargar en App StoreGet it on Google Play

Instrucciones

  1. 1

    Precalentar el horno a 200°C. Cubrir una bandeja de horno con papel vegetal.

  2. 2

    Mezclar la miel, la salsa de soja, el ajo, el zumo de limón, la mostaza y los copos de guindilla en un bol pequeño.

  3. 3

    Secar los filetes de salmón y salpimentar ligeramente. Colocarlos con la piel hacia abajo en la bandeja preparada.

  4. 4

    Repartir tres cuartas partes del glaseado sobre los filetes, cubriendo bien.

  5. 5

    Hornear 12 minutos. Retirar del horno, repartir el glaseado restante sobre cada filete y encender el grill.

  6. 6

    Gratinar 2-3 minutos hasta que el glaseado burbujee, esté caramelizado y ligeramente tostado en los bordes. Vigilar de cerca: la miel se quema rápido bajo el grill.

  7. 7

    Reposar 2 minutos antes de servir. Decorar con hierbas frescas.

Notas

El glaseado en dos fases — la mayor parte antes del horneado, el resto justo antes del grill — evita que los azúcares se quemen en el horno y aun así consigue el acabado caramelizado al final.

Leer la guía completa →

Descubre Salmón con Miel y Ajo

Hermanos Torres

Los hermanos Sergio y Javier Torres, chefs con dos estrellas Michelin en Barcelona, son grandes defensores de los contrastes agridulces en la cocina del pescado. En su programa Torres en la Cocina (TVE) han demostrado cómo la miel, al caramelizarse sobre el calor del horno, desarrolla notas amargas y ahumadas que equilibran el punto salado natural del pescado: el resultado es una costra brillante que intensifica el sabor sin enmascararlo. Su filosofía es que el dulce, bien aplicado, no endulza un plato sino que lo redondea.