15 de octubre de 2026 · Por ChefExtract Team
Guardar recetas de fotos: digitaliza fichas y libros
Las fichas a mano y las páginas de libro se pierden, se manchan y se borran. Así puedes guardar recetas de fotos como texto que se busca, se ajusta y se compra.
En algún sitio hay una caja de zapatos, una carpeta o un libro de cocina manchado de aceite que guarda las recetas que de verdad se cocinan en tu familia. La ficha de la abuela. La página de una revista, recortada en 2009. Las notas al margen que corrigen lo que la receta impresa hacía mal.
Lo primero que se le ocurre a todo el mundo es fotografiarlas. Es un buen primer paso, pero una foto es una copia de seguridad, no un recetario. Aquí te explicamos cómo guardar recetas de fotos para que se conserven y además se puedan usar: que se busquen, se ajusten y se cocinen sin esfuerzo.
Por qué una carpeta de fotos no es un recetario
Las fotos evitan que el papel desaparezca. No hacen que la receta sea fácil de usar.
- No se pueden buscar. Para encontrar «limón» tienes que abrir cuarenta imágenes.
- Se pierden entre otras. Las fotos de recetas conviven con las de vacaciones y las de tickets.
- El texto es pequeño. Acabas haciendo zoom con los dedos llenos de harina.
- No se pueden ajustar. Calcular la mitad de una receta de cabeza, a media cocción, lleva a errores.
La solución es conservar la foto como copia y convertir cada receta en texto.
Paso 1: Fotografía para conservar
Una buena foto hace que el paso siguiente sea mucho más preciso.
- Pon la ficha o la página plana y dispara desde arriba, en vertical.
- Usa luz natural o una luz pareja. Evita el flash en papel satinado.
- Que la receta llene el encuadre. Una receta por foto.
- Fotografía el reverso de las fichas. Ahí suelen estar las notas y correcciones.
- No recortes la letra del margen. Es lo mejor de todo.
Paso 2: Convierte cada foto en una receta
Abre ChefExtract, elige la foto de tu galería (o hazla en el momento con la cámara) y extrae. Obtienes un título, los ingredientes con cantidades y los pasos numerados. Revisa, corrige lo que haga falta y guarda.
El texto impreso sale muy limpio. La letra a mano suele funcionar si se lee bien, pero revisa las cantidades: un ½ que parece un 1 cambia el plato. Para ver con detalle qué se extrae mejor, lee cómo guardar una receta desde una foto o captura.
Paso 3: Conserva también el original
No tires los originales. Guarda las fotos en un álbum propio de la galería, con un nombre como «Recetas de familia». Si más adelante una línea te parece rara, puedes compararla con la fuente.
Con las fichas que de verdad te importan, guarda el papel en un sitio seco y oscuro. La copia digital protege la receta, no la caligrafía.
Paso 4: Organiza según guardas
Un montón de recetas digitales es solo una caja de zapatos más grande. Dale un sitio a cada una mientras tienes los detalles frescos:
- Elige una categoría: desayuno, comida, cena o postre, o crea la tuya, como «Comida del domingo».
- Ponle el nombre con el que la buscarás. «Bizcocho de manzana de la abuela» gana a «IMG_4821».
- Añade la historia. Una nota breve en los pasos: quién la escribió, de qué año, qué cambiar.
Después, la búsqueda encuentra una receta por título, ingrediente o categoría, así que «manzana» te lleva directo al bizcocho.
Recetas familiares escritas a mano: qué esperar
Las recetas antiguas son imprecisas. «Un puñado de harina» y «hornear hasta que esté» no se convierten en números. La app recoge lo que está escrito. No puede inventar lo que quien la escribió dejó sin decir.
Lee el resultado junto al original. Añade temperaturas y tiempos de horno cuando la cocines. La primera vez que la hagas, anota las cantidades reales en la receta. Tras unas cuantas tandas, una receta de familia imprecisa pasa a ser una que cualquiera puede seguir, y las notas de la familia siguen ahí.
Un plan realista para este fin de semana
No intentes digitalizar toda la caja. Elige las diez recetas que de verdad cocinas. Fotografíalas en una sesión de 20 minutos, extráelas con un café y archívalas. El resto, cuando te haga falta.
Una vez en tu recetario, se comportan como cualquier otra receta guardada: puedes enviar sus ingredientes a la lista de la compra o seguir los pasos sin conexión. Si además te llegan recetas en imagen de otras personas, el método es el mismo, como explicamos en cómo guardar una receta desde una imagen.
